Decidir cómo financiar una startup rara vez admite una respuesta única. Es una elección estratégica que condiciona el rumbo de la empresa desde sus primeras etapas, influyendo tanto en la velocidad de crecimiento como en la capacidad de maniobra del equipo fundador. No se trata únicamente de captar recursos, sino de definir cuánto control se desea mantener y qué objetivos se persiguen. Las startups que planifican de forma consciente su estructura de capital, combinando recursos propios, deuda y otras alternativas, suelen desarrollar modelos más sólidos y escalables. Elegir con criterio cada fuente de financiación es clave para maximizar oportunidades sin asumir concesiones innecesarias.¿Qué opción de capital es mejor para mi startup?
En España, las formas de financiar una startup pasan por tres caminos principales: equity, deuda y alternativas. Aunque uno podría pensar que es solo cuestión de elegir según el momento, cada modelo tiene particularidades que cambian mucho el rumbo. Por ejemplo, algunas opciones resultan útiles cuando apenas tienes métricas, mientras otras pueden salvarte cuando ya le vendes a un número sólido de clientes. La clave de todo esto, más allá de la teoría, es entender bien cómo encaja cada opción en tu fase y tus expectativas de crecimiento. A fin de cuentas, una mala elección puede hacer que pierdas el control del barco antes de zarpar, mientras que una estrategia flexible y adaptada puede mantenerte al timón.
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Acceder ahoraEquity: capital a cambio de participación
Buscar equity implica abrir la puerta a gente externa y dejarles tomar (literalmente) una parte de tu idea. ¿Por qué tanta gente lo hace? Su recompensa no es solo monetaria: los inversores traen experiencia, contactos y, a veces, ese empuje anímico que el equipo fundador necesita. Business angels suelen ser los más cercanos en las primeras etapas, y el llamado venture capital aparece cuando ya se ve futuro a largo plazo.
- Ventajas: Aporta recursos que serían imposibles de conseguir de otra manera, abriendo puertas a nuevas redes profesionales. El capital llega limpio, no hay deuda y tampoco plazos de devolución fijos que agobien cada mes.
- Desventajas: El precio es alto porque, a cada ronda, el trozo de la tarta de los fundadores se reduce (y a veces más de lo que esperarías). También implica que tendrás que escuchar la opinión de nuevos socios y esta nueva dinámica puede complicar decisiones que antes eran rápidas.
Deuda: financiación sin ceder control
La deuda, aunque a menudo genera cierto rechazo inicial por el temor a deber dinero, en muchas ocasiones resulta ser un salvavidas para quienes no quieren perder el timón de la compañía. Los préstamos a veces vienen de bancos clásicos, pero también hay soluciones modernas, como los préstamos participativos de ENISA, que han sido realmente útiles para más de una startup.
- Ventajas: Permite mantener intacto el porcentaje accionarial, pues es un esquema no dilutivo. Los compromisos suelen ser claros y previsibles, sin sorpresas si cumples con el calendario.
- Desventajas: Suele estar reservado para quienes pueden acreditar cierta estabilidad, lo que, siendo honestos, es raro en los primeros pasos de una empresa. Además, bancos y algunas entidades piden garantías muy rígidas, lo que puede terminar poniendo en juego el patrimonio personal.
Alternativas: subvenciones y nuevos modelos
Actualmente existen opciones tan originales como útiles, como si un chef innovador renovara los ingredientes tradicionales.
- Subvenciones y ayudas públicas: Son como un regalo navideño inesperado; llegan (a veces) sin necesidad de devolver nada, aunque el papeleo puede alargarse más de lo esperado. Instituciones como CDTI suelen repartir estos fondos para proyectos con potencial, pero hay que armarse de paciencia y argumentos sólidos.
- Revenue-Based Financing (RBF): Atrae especialmente a quienes ya tienen ingresos recurrentes. Imagina recibir fondos a cambio de compartir tus ingresos futuros, pero sin ceder participación. Perfecto para quienes han encontrado su hueco en el mercado, siempre que los números sean predecibles.
- Leasing: Alquilar equipos valiosos en vez de comprar es, en pocas palabras, como pagar mes a mes en lugar de hacer un desembolso gigantesco inicial. Así, el efectivo se usa en otras partidas clave.
Para verlo de forma rápida, echa un vistazo a la comparación de las opciones principales:Característica | Equity (Capital riesgo) | Deuda (Préstamos) | Financiación alternativa (Subvenciones) |
|---|---|---|---|
Dilución | Alta. Cedes participación de la empresa. | Nula. No cedes participación. | Nula. No cedes participación. |
Control | Se comparte con los nuevos inversores. | Se mantiene el 100% del control. | Se mantiene el 100% del control. |
Coste | Alto (pérdida de upside futuro). | Moderado (intereses del préstamo). | Muy bajo o nulo (coste de gestión). |
Requisitos | Potencial de alto crecimiento, equipo sólido. | Historial crediticio, garantías, plan de negocio. | Proyecto innovador, justificación rigurosa. |
Ideal para... | Crecimiento acelerado, escalado internacional. | Financiar circulante, activos, sin diluir. | Fases de I+D, validación, proyectos de impacto. |
Cómo preparar y negociar una ronda de equity
Pocas cosas generan más nerviosismo que preparar una ronda de equity. Por supuesto, crear un pitch deck atractivo ayuda, pero lograr que la operación salga bien va mucho más allá. No todo el trabajo se ve: buena parte se basa en pensar en los próximos pasos y en protegerse de imprevistos que puedan aparecer más adelante, tal como haría cualquier buen estratega antes de dar un salto importante. Si estás en ello, presta especial atención a los detalles que marcan la diferencia, y que son mucho menos obvios de lo que parece a simple vista.

Planifica tu ronda para sobrevivir 24 meses
Hablar de una startup “default alive” puede sonar a jerga, pero tiene sentido: básicamente, el objetivo debería ser levantar suficiente capital para dos años de vida, sumando la financiación externa y los propios ingresos. ¿Por qué es tan importante? Porque el mercado cambia rápido, y si te quedas sin efectivo antes del siguiente hito, puedes verte abocado a aceptar condiciones duras en la siguiente negociación. Es un consejo que da la propia comunidad inversora y que ha salvado a más de uno de la bancarrota apresurada.
Claves para negociar con inversores
Negociar parece un tablero de ajedrez. Hay movimientos obvios, pero ganar depende de anticiparse. Lo que suele pesar más son dos asuntos concretos:
- Valoración y dilución: Calcular bien la valoración pre-money evita males futuros. Si la inflas, puede impedir la entrada de nuevos socios o crear expectativas irreales que se volverán en tu contra. Normalmente, conviene no ceder un porcentaje excesivo en la primera ronda (un 15 % o 25 % suele ser el rango aceptado en el sector).
- Tipos de inversor: Aunque se suele hablar de inversores como si fuesen todos iguales, lo cierto es que existen grandes diferencias:
Business angels: A menudo invierten cantidades más modestas (incluso menos de 100.000 euros), pero pueden meterse en el equipo de manera activa.
- Venture capital (VC): Para cuando tu ambición es global. Esperan retornos rápidos, ponen condiciones duras y suelen exigir entrar en el consejo de administración.
- Equity crowdfunding: Es la vía de los muchos pequeños inversores. Da flexibilidad pero exige estar preparado para una mayor transparencia y gestión accionarial.
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Acceder ahoraEl proceso de due diligence y el pacto de socios
Antes de firmar nada, los inversores quieren conocer todos los secretos de la compañía: desde contratos hasta la protección de propiedad intelectual. Se trata de una revisión exhaustiva que exige documentación lista y transparente (un poco como cuando preparas una maleta para un viaje muy largo y no puedes olvidarte de nada). Durante esta etapa, el pacto de socios cobra una importancia enorme: allí quedarán recogidos los grandes acuerdos, las mayorías necesarias y las reglas de juego. Un mal pacto puede volverse un problema más adelante, así que, aunque cueste tiempo (y dinero), estar bien asesorado legalmente es lo mejor que puedes hacer.
¿Cuándo y cómo utilizar la deuda en mi estrategia?
Pocas alternativas son tan controvertidas como la deuda. A menudo, hay quien la mira con recelo, pero bien utilizada equilibra el crecimiento sin comprometer el mando. El truco está en saber cuál encaja en tu caso y cuándo usarla.
Préstamos bancarios: los requisitos y las garantías
Pedir dinero al banco puede convertirse en una montaña rusa de emociones. Los banqueros, como es lógico, piden garantías: historial de ingresos, planes de negocio sólidos y, lo más difícil, avales personales. El resultado es que la mayoría de startups jóvenes no pueden ni intentarlo, aunque a veces los bancos han sido flexibles con intereses bajos si la propuesta era atractiva. Pero si tienes que garantizar 200.000 euros de tu propio bolsillo para un préstamo de 400.000, es comprensible que lo pienses dos veces.

Préstamos ENISA: la gran alternativa sin avales
ENISA se comporta como ese amigo confiable dispuesto a apoyar proyectos arriesgados, siempre que demuestren solidez y un toque de originalidad. Sus préstamos participativos no dilutivos son populares por dos motivos clave:
- No exige avales ni garantías personales: El riesgo recae sobre ENISA, algo poco común en el ecosistema financiero.
- Condiciones atractivas: Con importes que pueden llegar al millón y medio de euros y plazos de hasta 7 años, resulta tentador para cualquier startup que presente un plan creíble y novedoso.
Eso sí, acceder a estos fondos exige un proceso minucioso. Muchas compañías han recurrido a expertos en consultoría, por ejemplo Nexen Capital, para aumentar sus posibilidades de éxito. Al final, preparar la petición casi siempre resulta tan importante como la innovación que haya detrás.

Deuda convertible: rapidez a cambio de dilución futura
A la hora de hablar de instrumentos híbridos, la deuda convertible es la reina de la flexibilidad. Es un préstamo que, tarde o temprano, se convierte en acciones si se da cierto evento (habitualmente, una nueva ronda de inversión). El lado positivo es la velocidad: puedes conseguir capital sin tener que entrar a valorar tu empresa formalmente, lo cual es ideal cuando todo va muy deprisa. El problema es que si las condiciones cambian y no llega la siguiente ronda, tocará devolver el préstamo, lo que añade estrés a la gestión diaria. Básicamente, es una dilución aplazada que hay que manejar con cuidado.
Cómo combinar las distintas fuentes de capital
Rara vez una startup depende solo de una vía de financiación. Lo maduro es articular una mezcla equilibrada, cambiando la receta en función de la etapa y del contexto, igual que un chef ajusta los ingredientes según el sabor que quiere lograr. Resulta más sabio acudir primero a opciones menos dilutivas siempre que estén disponibles, reservando la entrada de inversores a los momentos donde se pretende crecer con mucha velocidad.
Estrategia por etapas: de la fase semilla al escalado
- Etapa semilla (pre-seed/seed): Aquí, las subvenciones y ayudas públicas deben ser el primer objetivo. Le siguen los préstamos participativos, como los de ENISA, que son la alternativa más interesante cuando no tienes balances sólidos pero sí innovación. El equity suele ser limitado a business angels cercanos o conocidos.
- Etapa de crecimiento inicial: Ya con tracción y un producto en el mercado, se puede empezar a mezclar financiación pública y privada. Los bancos pueden interesarse si las ventas son estables, y aquí, una ronda de equity tiene sentido para impulsar el salto al siguiente nivel.
- Etapa de escalado: Llega el turno del venture capital. Pero los fundadores que llegan aquí sin apenas dilución previa tienen una clara ventaja negociadora y pueden proteger mejor sus intereses. La deuda sigue viva como apoyo para operaciones, nunca como tabla de salvación única.
De hecho, la estructura de financiación cambia con el paso del tiempo; no es rígida. El secreto es minimizar la cesión de participación al principio, maximizar la financiación pública y actuar siempre con cierta prudencia. Un asesor que conozca bien el terreno, como Nexen Capital, marca la diferencia, porque sabe cuándo ajustar la mezcla y cómo evitar errores costosos.El recorrido de las startups españolas enseña que, por lo general, quienes combinan equity, subvenciones y deuda participativa tienen más opciones de salir adelante. El proceso bien gestionado acostumbra a ser escalonado: primero fondos públicos para dar forma al producto, después un business angel que ayude a validar el modelo y por último venture capital para explotar comercialmente lo que funciona. No es casualidad que esta secuencia, bastante humana y nada lineal, sea la que repiten muchos casos de éxito. Así, los fundadores mantienen el timón y amplían las probabilidades de crecer sin quemarse antes de tiempo.
¿Cómo te puede ayudar Nexen Capital en este proceso?
Nexen Capital es una consultora especializada en fundraising para startups, combinando financiación privada y pública. Trabajamos junto a Delvy para ofrecer un servicio 360 que cubre la preparación financiera y el soporte legal, ahorrándote tiempo y evitando errores crítico (ceder gran parte de tu empresa, claúsulas de inversión abusivas) que pueden comprometer tu compañía por falta de conocimiento o de tiempo. La falta de financiación es el segundo motivo de fracaso de las startups y, aun consiguiéndola, cerca del 70% no logra la siguiente ronda y termina cerrando por una mala estrategia de financiación. Nuestro objetivo es que no te ocurra.
1. Búsqueda de inversores (Pre-Seed a Serie A)
Analizamos tu empresa, preparamos una estrategia y realizamos la búsqueda de inversores por encaje (fase, sector y ticket) para acelerar la captación de inversores. Ofrecemos desde servicios de acompañamiento hasta la ejecución completa de la ronda, reduciendo una ronda a un 50% de tiempo, evitando aceptar términos desfavorables en term sheets o pactos de socios por presión de tiempo.
2. Financiación Pública
Preparamos y presentamos solicitudes de ENISA, CDTI y otras líneas a éxito, gestionando de principio a fin elegibilidad, memorias, plan financiero, anexos, subsanaciones y seguimiento. Te ahorramos decenas de horas y minimizamos errores que pueden tumbar la solicitud..
3. Foros de inversión y comunidad
Gestionamos el foro de inversión The Venture Studio, con más de 200 inversores y eventos bimestrales en Madrid y Barcelona para startups que buscan entre 250k€ y 5M€. Además, contamos con una comunidad de 1.000+ emprendedores donde compartimos contenido práctico a diario y realizamos formaciones en directo cada viernes en nuestro grupo de emprendedores.
Preguntas frecuentes sobre capital para startups
¿Debería empezar con equity o buscar primero una subvención?
Aunque muchas veces parezca que el equity es la primera salida lógica, lo sensato es priorizar alternativas como subvenciones o préstamos blandos siempre que sea posible. Son la manera menos costosa (en términos de control y dilución) de financiar la puesta en marcha. Solo reserva el equity para esos momentos donde acelerar es la prioridad y la valoración ya juega a tu favor.
¿Qué es lo primero que mira un inversor en una startup?
No hay una única respuesta, pero suelen fijarse en la solidez del equipo fundador, en el tamaño y atractivo del mercado y, sobre todo, en las señales reales de que tu solución tiene demanda. Los números cuentan, pero la actitud y la capacidad de reacción ante dificultades a menudo pesan mucho más.
¿Cuánto capital de mi empresa es normal ceder en una primera ronda?
No se trata solo de porcentajes, pero por lo general, las primeras rondas no superan la horquilla del 15 % al 25 %. Si superas ese umbral, puede volverse cuesta arriba convencer a nuevos inversores en el futuro. Así que es mejor pecar de conservador al principio que lamentar una dilución excesiva más adelante.
¿Qué es más importante en un préstamo ENISA: la idea o el plan financiero?
Ambas cuestiones pesan. Sin embargo, ENISA da especial importancia a la coherencia del plan de negocio y a la viabilidad financiera. No basta con una buena idea; hay que demostrar que será rentable y, además, que sabrás devolver el dinero. La innovación puntúa, pero la ejecución sólida es imprescindible.
Si consigo un inversor, ¿pierdo el control de mi empresa?
No siempre. Todo depende del pacto de socios y de tu habilidad al negociar. Es cierto que los inversores quieren voz en decisiones estratégicas, pero los detalles diarios suelen seguir en manos del equipo fundador si se definen bien los mecanismos de protección.
¿Es mejor un business angel que un fondo de venture capital?
Realmente depende del momento. Un business angel será más cercano, su aportación suele ir mucho más allá del dinero y está orientada a las primeras fases. Los fondos de venture capital buscan grandes saltos y crecimiento a corto plazo; prefieren entrar cuando el mercado ya valida tu propuesta.


