Levantar capital en fases iniciales, cuando apenas existe validación o métricas consistentes, supone uno de los mayores retos para cualquier founder. En este contexto, inversores como Nexen Capital o los business angels no se guían únicamente por modelos financieros, sino por una combinación de visión, credibilidad del equipo y coherencia en el planteamiento del negocio.Para avanzar, es clave estructurar la ronda con criterio, definir claramente la propuesta de valor y respaldarla con los datos disponibles, aunque sean limitados. La capacidad de transmitir ambición, junto con una narrativa bien construida y fundamentos sólidos, permite defender la valoración y aumentar las probabilidades de cerrar ese primer impulso de capital.
Qué esperan ver los inversores cuando aún no tienes producto
Este momento es, honestamente, un salto al vacío. Aquí la startup ni sueña aún con ingresos serios y el camino está plagado de dudas. Muchas veces los fundadores solo tienen bocetos, ideas y presentaciones atractivas sin ni siquiera un MVP funcional a la vista. Lo primero que hay que saber es que la diferencia respecto a la siguiente etapa (pre-seed) es enorme: ya en pre-seed suele haber algo tangible, normalmente menos de un año desde creación, y hasta un MVP con validación en marcha. Pero en esta fase tan verde, el dinero que se levanta llega para cosas muy básicas: validar una idea, cubrir algún coste legal o construir un prototipo mínimo.
Por si fuera poco, la financiación viene casi siempre de círculos cercanos o pequeños actores, familiares, amigos, conocidos o business angels primerizos y aceleradoras muy ubicadas en estos riesgos locos. Ante la falta de producto terminado, los inversores terminan valorando una serie de criterios que, más que objetivos, buscan reducir esa sensación de estar apostando a ciegas.
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Acceder ahoraEl peso del equipo frente a la tracción
La estrella, por decirlo de forma clara, debe ser el equipo fundador. Es el motor de la nave. Si los inversores sienten que las personas al frente entienden el sector, se complementan y no van a tirar la toalla ante el primer revés, ya tienes media partida ganada. Su flexibilidad, su coraje y su actitud frente a la adversidad valen hasta más que el plan inicial. Al final, muchos ya lo saben: nada sale como dice la hoja de ruta, así que invierten en personas “todoterreno”.
Naturalmente, el storytelling debe estar trabajado. Se impone mostrar claramente por qué hay un dolor real en el mercado y cuál es la lógica que llevará a la solución, aunque esta todavía esté “en pañales”. Una historia que utiliza datos convincentes cala mucho más hondo que prometer castillos en el aire. El proceso, aunque variable, es a menudo intuitivo y emocional. Los inversores se dejan llevar por sensaciones y apuestan si ven algo realmente auténtico.
¿Qué evidencias de validación sirven en esta etapa?
En un momento así, hasta una chispa de validación importa. Mostrar ciertas pruebas, aunque sean pocas, minimiza la angustia del inversor. Las señales que puedes aportar incluyen, por ejemplo:
- Testear la idea con potenciales usuarios, aunque sea con entrevistas sencillas.
- Pilotos remunerados a pequeña escala, incluso montados casi a mano.
- Crecimiento real en listas de espera o uso de una beta improvisada.
- Informes que demuestren que el problema existe y le duele realmente a alguien.

Estructura de la ronda y tickets medios en la fase más temprana
Diseñar la estructura de la ronda parece trámite menor pero resulta ser vital, casi una jugada de ajedrez. Muchos emprendedores se saltan este detalle sin saber que, más adelante, les puede costar mucho tiempo y dolores de cabeza. Lo habitual es ver a business angels dominando la inversión, y de cómo se reparta el pastel depende que el futuro de la compañía sea ágil o un lío administrativo.
Modelos de composición del capital
No todos los inversores juegan igual. Las dos estructuras más habituales, cada una con sus matices, son:
Modelo de inversión | Participación del líder | Participación resto inversores | Ventajas operativas principales |
|---|---|---|---|
Inversor principal fuerte | 12% - 20% | 1% - 5% | Facilita la toma de decisiones, canaliza la comunicación, otorga solidez y define un camino claro. |
Ronda sindicada / atomizada | ~8% | 1% - 2% | Permite diversidad de perfiles, más redes de contacto y acceso a diferentes recursos. |
Por cierto, los tickets habituales para cada business angel suelen estar entre 10.000 y 50.000 euros. En total, las rondas suman típicamente entre 100.000 y 150.000 euros, aunque en ocasiones con estructuras sindicadas se reúnen pequeños aportes de menos de 10.000 euros. Esto baja el riesgo para cada inversor individual y, al mismo tiempo, permite que la startup logre reunir más capital sin estar atada a un solo actor fuerte.
Cómo defender tu valoración y negociar los términos del acuerdo
Negociar la valoración en estas fases es tan incierto como pronosticar el tiempo con una moneda. Los números se apoyan tanto en el potencial imaginado como en la potencia real del equipo o en lo arriesgado de la innovación. Aquí, el sector no importa tanto como la ambición de crecer rápido, casi como quien lleva un cohete.
Normalmente, las valoraciones pre-money oscilan entre los 500.000 y los 2 millones de euros. Aun así, estos números son resultado de la percepción de riesgo más que reflejo de datos sólidos. La ley de la oferta y la demanda manda y hace bailar la aguja de la valoración según el momento.
Instrumentos de inversión ágiles
Como hablar horas sobre cifras casi ficticias no suele llevar a ningún lado, el sector se ha decantado por instrumentos más flexibles. Los contratos más habituales en la práctica actualmente son:
- SAFE (Simple Agreement for Future Equity): Posponen la valoración definitiva para etapas posteriores y permiten cerrar la parte legal rápidamente.
- Préstamos participativos convertibles: Sirven como deuda que más adelante se convierte en participación, con descuentos o límites de valoración, si todo sale bien.
- Venta directa de participaciones (Equity): Si hay acuerdo desde el principio, se cierra con un valor pactado y listo.
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Acceder ahora¿Cuánto capital social deberías ceder?
El arte de negociar aquí tiene mucho que ver con cuidar el incentivo del equipo fundador. La dilución recomendada no debería pasar del 10% al 20%. Si superas el 25%, lo más seguro es que los fondos de venture capital te miren raro en el futuro, porque pensarán que el equipo ha perdido la motivación económica para empujar el proyecto. No conviene regalar demasiado capital tan temprano si lo que quieres es mantener el control del rumbo.
En cuanto a los derechos, los inversores suelen pedir solo información básica o seguimiento, usando pactos sencillos. Es muy inusual -y peligroso- dejarles un hueco en el consejo de administración salvo que el billete sea realmente grande. Lo ideal es mantener una gestión equivalente a una carretera bien asfaltada, sin obstáculos legales prematuros que te frenen en seco.
Estrategias para construir un pitch deck que consiga reuniones
Tal vez no lo sepas, pero el papel lo aguanta todo y en esta etapa los inversores tampoco esperan que les lleves la biblia financiera. Los business angels de Nexen Capital, por ejemplo, suelen preferir una presentación directa, clara y que no abuse de los tecnicismos. Eso sí, visualmente atractiva y con una lógica de uso sencillo, casi de manual de instrucciones para un electrodoméstico nuevo.
Elementos innegociables en tu presentación
No pierdas tiempo en rodeos: en los primeros minutos tienes que dejar claro lo siguiente:
- Visión y problema: ¿Cuál es el dolor que quieres curar? ¿Por qué importa justo ahora?
- Solución y público: Explica de forma sencilla cómo lo resolverás y quién es tu cliente objetivo.
- Tamaño de mercado y competencia: Demuestra con datos reales cuánto podría crecer la idea y quién más compite en la arena.
- Pruebas de tracción: Señala indicios de validación, aunque sean modestos, para dejar claro que no es solo humo.
- Modelo de negocio: Expón sin ambages cómo planeas ganar dinero con esto en el futuro.
- Equipo: Presenta experiencias y capacidades relevantes pero sin caer en las biografías.
- Ronda: Cuánto capital requieres, a través de qué instrumentos y con qué valoración sueñas.
Un consejo sencillo: acompaña tu presentación con un resumen ejecutivo de uno o dos folios. Esto ahorra tiempo a los inversores y les permite ver rápido si les interesa sentarse a hablar.
Dejar que un profesional te ayude suele marcar la diferencia entre quedarse en puertas o recibir ese sí tan necesario. Nexen Capital, a través de su programa Fundraising, ofrece acompañamiento para pulir el pitch, crear un buen Data Room y definir la estrategia de la ronda desde precios razonables y asequibles. Además, para equipos que ya han validado su modelo, delegar la ejecución en manos externas libera tiempo valioso para centrarse en crecer, y con servicios de CFO externo al estilo Delvy, la startup transmite solvencia y profesionalidad que, créeme, no pasan desapercibidas ante los inversores más duros.
En este punto, saber rodearse y mostrar madurez financiera puede ser ese toque diferencial que incline la balanza, porque el inversor quiere ver facilidad en los números, claridad legal y, sobre todo, pasión por ejecutar.
¿Cómo te puede ayudar Nexen Capital en este proceso?
Nexen Capital es una consultora especializada en fundraising para startups, combinando financiación privada y pública. Trabajamos junto a Delvy para ofrecer un servicio 360 que cubre la preparación financiera y el soporte legal, ahorrándote tiempo y evitando errores crítico (ceder gran parte de tu empresa, claúsulas de inversión abusivas) que pueden comprometer tu compañía por falta de conocimiento o de tiempo. La falta de financiación es el segundo motivo de fracaso de las startups y, aun consiguiéndola, cerca del 70% no logra la siguiente ronda y termina cerrando por una mala estrategia de financiación. Nuestro objetivo es que no te ocurra.
1. Búsqueda de inversores (Pre-Seed a Serie A)
Analizamos tu empresa, preparamos una estrategia y realizamos la búsqueda de inversores por encaje (fase, sector y ticket) para acelerar la captación de inversores. Ofrecemos desde servicios de acompañamiento hasta la ejecución completa de la ronda, reduciendo una ronda a un 50% de tiempo, evitando aceptar términos desfavorables en term sheets o pactos de socios por presión de tiempo.
2. Financiación Pública
Preparamos y presentamos solicitudes de ENISA, CDTI y otras líneas a éxito, gestionando de principio a fin elegibilidad, memorias, plan financiero, anexos, subsanaciones y seguimiento. Te ahorramos decenas de horas y minimizamos errores que pueden tumbar la solicitud..
3. Foros de inversión y comunidad
Gestionamos el foro de inversión The Venture Studio, con más de 200 inversores y eventos bimestrales en Madrid y Barcelona para startups que buscan entre 250k€ y 5M€. Además, contamos con una comunidad de 1.000+ emprendedores donde compartimos contenido práctico a diario y realizamos formaciones en directo cada viernes en nuestro grupo de emprendedores.
Preguntas frecuentes sobre Pre pre seed
¿Es obligatorio tener un inversor principal para cerrar la ronda?
Por ley no lo es, pero la experiencia dice que sí es muy recomendable. Cuando alguien toma el riesgo de liderar la ronda y pone del 12% al 20% del capital sobre la mesa, se convierte en un sello de confianza para los demás. Además, un único canal de comunicación agiliza las reuniones, reduce eternas negociaciones y facilita avanzar rápido, valor que en la startup puede suponer la diferencia entre crecer y morir en el intento.
¿Sirve de algo hacer proyecciones financieras a cinco años ahora mismo?
Sinceramente, la mayoría de inversores curtidos saben que cualquier Excel a largo plazo, en esta etapa, es poco más que literatura fantástica. Prefieren ver un análisis sincero sobre el tamaño del mercado, lógica de tu modelo de negocio y un presupuesto con sentido sobre cómo gastarás lo que levantes en los próximos 12 a 18 meses para escalar un primer hito tangible de validación. Así de sencillo.
¿Qué pasa si mi producto pivota radicalmente después de recibir el dinero?
Pivotar es el pan de cada día en este tipo de empresas. Si cambias de rumbo no suele haber problema, siempre y cuando avises a tus inversores, expliques con claridad por qué has virado y muestres datos o razones sólidas. La actitud y la transparencia valen más que el apego a la idea inicial. Los inversores premian la agilidad del equipo y no tanto la obsesión con el primer plan.
¿Debería dar un puesto en el consejo de administración a mi primer business angel?
Casi nunca conviene. Lo sensato es evitar nombrar un consejo formal tan pronto, porque solo añade burocracia y ralentiza los movimientos. Mejor optar por acuerdos simples donde el inversor reciba información periódica y tenga la tranquilidad de estar al tanto. Solo tendría sentido ceder un asiento a cambio de una inversión sustancial y estratégica para el desarrollo inmediato del proyecto.
¿Cuánto tiempo de vida debería darme el capital que levante en esta etapa?
Con lo que reúnas deberías asegurarte entre 12 y 18 meses de autonomía. Ese lapso resulta suficiente para construir un prototipo, conseguir las primeras métricas y preparar el escenario para la siguiente ronda con mayor solidez y un valor de mercado evidentemente mejorado.
Tomar las primeras decisiones de capital influye de manera directa en lo que será luego tu compañía. Y, sin importar la hora ni el país, saber elegir la estructura de ronda adecuada, proteger la dilución y rodearte de quien da valor, no solo dinero, marcará la diferencia fundamental entre quienes crecen y quienes se quedan a mitad de camino. No olvides: operatividad ágil, humildad para recibir feedback y transparencia absoluta son los baremos con los que el buen business angel, como los de Nexen Capital, evalúan proyectos tan inmaduros como apasionantes.
Si estás a punto de lanzarte a buscar esa primera inversión, recuerda que la mejor presentación es la preparación rigurosa. Los equipos que invierten en cuidar sus documentos, entienden las reglas de juego y muestran templanza legal, están mucho mejor preparados para convertir la incertidumbre en un sí rotundo de quienes ponen el dinero sobre la mesa.


